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Los billetes de Ciccone tendrían un sobreprecio del 45 por ciento

La titular de la Casa de la Moneda, Katya Daura, quiere darle a la papelera vinculada a Amado Boudou la impresión de al menos 700 millones de billetes. Se trata de un negocio de unos 50 millones de dólares. El problema es que el contrato tendría sobreprecios de un 45 por ciento y la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, rechaza las presiones del bouduista Benigno Vélez para firmar.

La Politica Online  |  12.02.2012 11:20:00

Los billetes de Ciccone tendrían un sobreprecio del 45 por ciento

El vicepresidente Amado Boudou.

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La ingeniería política y económica construida para apoderarse de la planta de Ciccone Calcográfica está enfrentando un punto de máxima tensión. No sólo por el escándalo público que aporta cada día nuevas revelaciones que vinculan al vicepresidente Amado Boudou y su socio político, el titular del Banco Macro Jorge Brito, en la captura de la impresora más moderna del país.

El problema que enfrentan los flamantes dueños que se esconden detrás de la pantalla del testaferro Alejandro Vanderbroele, es que solo en sueldos y mínimos costos operativos, la planta demanda una inversión mensual que ronda el millón de dólares.

Gasto que hasta ahora les está costando compensar con nuevos clientes, ya que en el mercado nadie quiere contratar –salvo extrañamente el Estado- a una firma cuyo titular es un monotributista con ingresos declarados anuales de 15 mil pesos, para una tarea tan delicada como la impresión de papeles de seguridad: cheques, bonos, papel moneda, etc.

Es ese dragón el que los verdaderos dueños de Ciccone necesitan alimentar rápidamente o se encaminan a un cierre o nuevamente la quiebra de la firma que emplea a cientos de personas y lograron arrebatarle a sus anteriores dueños –la familia Ciccone- y a Boldt, que había conseguido que le juez de la quiebra les permitiera alquilar la planta.

De manera que para evitar que al escándalo de un negociado amparado por el poder se sume un conflicto laboral, a los nuevos dueños de Boldt les urge conseguir un contrato abultado.

Una pelea de damas kirchneristas


Acaso por eso, la insólita insistencia de la titular de la Casa de la Moneda, Katya Daura, para concederle a Ciccone la impresión de al menos 700 millones de billetes. Trabajo por el que pagaría unos 50 millones de dólares –otras fuentes hablan que en rigor el contrato terminaría escalando a los 60 millones de dólares-.

Daura es una diligente economista que ingresó a la Anses de la mano de Sergio Massa, pero luego supo hacer buenas migas con Boudou a quien hoy responde directamente. Esta funcionaria pisó el acelerador semanas atrás para concretar el contrato con Ciccone.

Envió unos 15 técnicos de la Casa de la Moneda a la planta que hoy aparece en cabeza del testaferro Vanderbroele, para que le certifiquen si están en condiciones de hacer el trabajo. Y no se detuvo allí. Por estos días, en medio del escándalo que involucra maniobras de muy baja estofa como colocar de representantes del fondo que administra Ciccone a jubilados insolventes, la funcionaria presiona para que la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, firme el contrato con Ciccone.

Y fue en ese punto donde la estrategia planeada por los verdaderos dueños de Ciccone se trabó. Es que si bien la Casa de la Moneda participa en la tercerización del trabajo –aduciendo su falta de equipamiento para realizarlo-, el contrato debe firmarlo el Banco Central.

Puntos oscuros

En el corazón del Banco Central, Boudou tiene un aliado de peso que está empujando la firma con Ciccone. Se trata de Benigno Vélez, actual gerente General de la entidad y es secretario Legal y Aadministrativo d ela gestión de Boudou como ministro de Economía.

Benigno como Boudou y Vanderbroele, se conocen desde los años de juventud en Mar del Plata, cuando todos ellos simpatizaban y militaban en el ala más dura de la Ucede marplatense, liderada por el intendente de la Dictadura Mario Russak, que respondía directamente al general represor Ibérico Sain Jean, que supo gobernar la provincia de Buenos Aires.

Benigno que cuenta en el directorio del Central con el apoyo de Sergio Chodos -otro hombre cercano a Boudou-, presiona por estas horas para sacar adelante el contrato con Ciccone.

El problema es que el contrato cuesta un 45 por ciento más en dólares que la última contratación grande que hizo el central. Fue en diciembre del 2010, en plena crisis por la falta de billetes, cuando se decidió contratar a una UTE entre la Casa de la Moneda local –en ese entonces a cargo de un hombre de Juan Carlos Pezoa- y a su par de Brasil, para que imprimieran 130 millones de billetes.

Este tremendo sobreprecio del contrato con Ciccone, encendió luces de alarma en el despacho de la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, que algunos en el mercado cuestionan por su falta de experiencia en el sistema financiero, pero nadie duda de su honestidad.

Marcó del Pont se resiste a firmar el contrato, que desde el punto de vista ideológico que cultiva el kirchnerismo también ofrece flancos inexplicables: ¿Porqué gastar 50 millones de dólares en un privado en un sólo contrato, cuando con ese monto se podría equipar la Casa de la Moneda para que el Estado argentino pueda contar con esa infraestructura esencial?



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Comentarios de los lectores (27)

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Jorge  19-02-2012 | 23:28

Marcelo, mas de un millon es licitacion publññica

Cholo  19-02-2012 | 23:27

Beto, vos tus jefes y la corrupcion deben ser borrados de la politiuca Argentina, y deben ir presos. Salame. Mientras tus jefes se enriquecen vos soss una lakra a sueldo, `por eñl pancho y la koka defendes a los korruptos y a quienes se afanan tus impuestos

Beto   18-02-2012 | 11:42

QUIEN LE VENDIO LA INFORMACION A LAPOLITICAONLINE. ACASO FUERON LOS DIARIOS CLARIN Y LA NACION. ESTOS MEDIOS YA TIENEN QUE SER BORRADOS DEL MAPA ARGENTINO. NO PUEDE SER, QUE ESTOS MAFIOSOS SE APROPIARON DE PAPEL PRENSA Y SIGAN EN ACTIVIDAD EN NUESTRO PAÍS, YO DIRIA, QUE SE PONGA TRAS LA REJAS A ESTOS MENESTEROSOS. Y LES CLAUSUREN ESTOS ENTES DIFAMATORIOS.

Marcelo  14-02-2012 | 13:23

Existe un reglamento de Contrataciones en el estado q se encuentra en el decreto 436/2000, y en el cual se deja mas que claro q para ser proovedor del estado en sumas superiorres a los 50.000 pesos ( este es el caso) tendran que contar con un certificado Fiscal que emite la AFIP, y q se entrega a los oferenetes que no cuenten con deuda alguna con el estado y si Cicone, tiene un quiebra, no se lo vana poder entregar, por lo tanto por mas que Daura quiera y Boudu sugiera, no se puede contratar.

1 - 4 de 27 comentarios

Ciccone también quiso imprimir las boletas de Cristina

El monotributista Alejandro Vandenbroele, dueño de Ciccone Calcográfica, acusado por su ex pareja de ser “testaferro de Amado Boudou”, demostró ni bien llegó a su nueva empresa que efectivamente tenía vínculos estrechos con el Gobierno. Pasó a controlar la imprenta privada más importante del país en julio del 2011, y a la pocos días consiguió un negocio multimillonario con el oficialismo: fue él quien imprimió las boletas que el Frente para la Victoria usó para las primarias, realizadas en agosto de ese mismo año. El FPV pagó más de 15 millones de pesos por el trabajo, revela una nota de Clarín.

Vandenbroele, director de The Old Fund, sociedad que maneja Ciccone Calcográfica, dijo en al menos tres reuniones que él venía “de la mano del Gobierno ”, y explicó de manera explícita, textual, que su vínculo con el Estado “es Boudou”.

Los trabajadores de Ciccone se convencieron de inmediato de que Vandenbroele era “el Gobierno”. Apenas desembarcó en la empresa le pidió a los técnicos que inspeccionen la maquinaria: avisó que imprimirían las boletas del Frente para la Victoria.

Faltaba menos de un mes para las primarias. Era un trabajo contrarreloj. En pocos días debían imprimir 70 millones de boletas.
La copiadora que hace ese trabajo es una off set de siete colores.

La de Ciccone no servía : no le daba el ancho de bobina para imprimir los 6 cuerpos que tenían las papeletas del FPV. Vandenbroele buscó entonces alternativas.

Y tercerizó el servicio. Imprimió las boletas en la imprenta Poligráfica del Plata. La operación fue confirmada por fuentes empresarias que pidieron reserva de su nombre.

Las boletas finalmente salieron a tiempo después de algunos problemas iniciales.

Las primeras pruebas de impresión alteraron los nervios de la Casa Rosada . El azul del fondo era más tenue que el correcto, pero si se lo subía de tonalidad el rostro de la presidenta Cristina Kirchner mutaba entonces a un rojizo muy llamativo, así como si la piel estuviera demasiado tostada por el sol.

Clarín pudo saber que gente de Ciccone consultó a la Casa Rosada para ver cómo se podía seguir adelante. La instrucción que bajó desde el Gobierno fue, palabras más, palabras menos, la siguiente: “Que la cara de la Presidenta salga lo mejor posible ”.

Según pudo averiguar este diario, uno de los empleados de Ciccone involucrados en esta operatoria fue el vicepresidente de la compañía, Máximo Lanusse, ex gerente del Banco Macro, de Jorge Brito. Lanusse fue quien consiguió un crédito de esa entidad para que Ciccone pueda arreglar las máquinas que imprimen papel moneda , sobre todo dos, una llamada “Súper Orloff” y la “Super Simultan”.

Ocurre que desde que llegó a la empresa, Vandenbroele prometió que “imprimiría papel moneda”. Incluso puso un plazo frente a quienes le preguntaron cuándo: “Después de las elecciones”.

Vandenbroele declaró ante la AFIP ser monotributista con ganancias de hasta 15 mil pesos por año. Para levantar la quiebra de Ciccone hizo pagos por más de $2 millones.